Colegio Montecristo
NOMBRE DE LA CARRERA:
LIC. EN EDUCACIÓN PRIMARIA.
ASIGNATURA:
PRACTICAS SOCIALES DE LENGUAJE.
TRABAJO: ENSAYO DE LA ENSEÑANZA DEL ESPAÑOL EN LA
ESCUELA BÁSICA.
ALUMNA: MARÍA GUADALUPE NÚÑEZ CABRERA.
PROFESOR: MARTÍN HERNÁN VICTORIN PADILLA.
Ensayo de la enseñanza
del español en la escuela básica.
De
acuerdo a los libros leídos yo puedo interpretar de la siguiente manera como
enseñar español en la escuela.
Desde mi
punto de vista yo puedo enseñarles a los niños a través del conocimiento previo
que ellos traen y a partir de lo que ellos ya saben basarme para poder entrar
más afondo acerca de lo que es leer y escribir.
Lo
primero que se pretende es lograr que los niños formen parte de la cultura de
lectores y escritores. Y esto se lograra llevándolo a la práctica donde los
niños puedan comprender lo que leen, que no solo lean por leer sino que
comprendan lo que en realidad quiere decir el texto. Con base a la escritura se
quiere lograr que los niños desarrollen por si solos sus propios textos donde
ellos plasmen sus ideas
…..Habla
sobre la necesidad de trabajar nuestra
habilidad lingüística como una herramienta de estudio y trabajo que nos
permitirá abrirnos caminos y ampliar nuestros límites en cualquier situación de
nuestra vida para continuar aprendiendo como docentes y también como seres
humanos. Como futuros maestros es nuestra responsabilidad propiciar situaciones
de aprendizaje y desarrollo de las competencias lingüísticas básicas en
nuestros niños. Debemos de trabajar las didácticas, las estrategias y
actividades por medio de las cuales se ponen en juego estas habilidades
teniendo en cuenta también el contexto y la situación del mundo actual, ya que
la cultura y la tecnología intervienen en el proceso de alfabetización.
El dominar nuestro lenguaje y lengua, el
ser capaces de desenvolvernos en las prácticas sociales del lenguaje con
seguridad, confianza y de manera eficaz. Es una llave que nos abrirá muchas
puertas.
En cualquier ámbito de nuestra vida las
habilidades lingüísticas como leer, escribir, hablar y escuchar son la base
para una comprensión y un aprendizaje efectivo. Hoy y día a día de nuestras
vidas para actualizarnos. Son habilidades que pondremos en práctica siempre.
Utilizar la lengua es construir una imagen
y una identidad. A través de la forma en que nos expresamos es como se
proyectan nuestras ideas, pensamientos y emociones. Es un medio para
relacionarse con los demás.
El mundo actual nos exige desarrollar
autonomía e iniciativa personal. Ser maestro (a) es una labor muy bonita pero
también con un gran compromiso y responsabilidad, estamos implícitos en la
formación de tantos seres humanos que se integraran a nuestra sociedad y que
requieren competencias para la vida y de lo nuevo que vendrá.
Es importante tener en cuenta también que
la enseñanza de la lengua que leer es comprender. No se debe hablar de lectura
de textos sino de comprensión de textos mediante destrezas específicas que se
deben desarrollar. Comprender un texto es releer, buscar, analizar el orden de
la lectura. Es un proceso dinámico que debe enseñarse de manera dinámica para
convertir al alumno en lectores curiosos y autónomos.
La escritura se debe de desarrollar como un
proceso comunicativo (quien escribe, a quien, en qué circunstancias, con que
propósitos) con todas las estrategias que la conforman. Tradicionalmente la
ortografía, la presentación y la forma son los elementos a los que se les ha
dado mayor importancia dejando de lado la redacción y revisión de un escrito,
la estructuración de las ideas, el sentido de las oraciones, las propiedades
textuales como lo son: coherencia, cohesión, adecuación, función, súper
estructura entre otros y el uso de los elementos de la lengua como los son
también: la gramática, morfología, semántica, etc. Todo lo que hace que un
texto alcance sus objetivos comunicativos específicos.
Es importante que se aprenda a escribir
desde esta perspectiva por que viviendo un mundo manejado por la palabra
escrita, es el deber del docente preparar a los alumnos para ser escritores
eficientes de todo tipo de textos en todos los roles sociales.
La lengua posee una dimensión eminentemente
oral y alcanzar la corrección y adecuación tanto en la producción como en la
comprensión de mensajes orales posibilitara construir un papel dentro del
entorno social que los reconocerá como
parte de la sociedad e interactuar en ellas.
Los alumnos sabrán que cuando lean una
novela, cuento o un poema se encuentran ante la posibilidad de descubrir
mundos, jugar con el lenguaje, divertirse, conocer otras culturas, adquirir
otros conocimientos, etc.
A lo que se refiere a los planes y
programas debemos de propiciar a los
niños que desarrollen su capacidad para que así ellos se puedan expresar de
manera clara. También debemos de fomentarles que conozcan las reglas y normas
del uso de la lengua, que comprendan su sentido para que asiera ellos puedan
aplicarla como un recurso para que se logre la claridad y la eficacia de lo que
es la comunicación.
El Niño es conocedor de su lengua desde el
mismo momento de su nacimiento y esa capacidad lo hace estar en condiciones de
aprender un lenguaje que le permita
aprender sin que nadie le enseñe. Los niños
nacen con un potencial para pensar simbólicamente y para adquirir y producir símbolos
sonoros y significativos, es decir nacen con una estructura simbólica ya
instalada. Esta capacidad y la necesidad de poder comunicarse, les hace posible
adquirir naturalmente su lengua. Dado que el aprendizaje de la lengua es
siempre social y contextual, toda la riqueza de la lengua que el niño adquiere,
la obtiene a través de las interacciones significativas con sus familias y con la intervención
de otros medios de su comunidad.
Es por esto que cuando los niños necesitan
aprender dos o más lenguas las aprenden, como es el caso de los niños
provenientes de hogares bilingües.
La
escuela debe de tener claro que lengua o que usos hay que enseñar en el aula
para lograr el objetivo de la formación de lectores, escritores, hablantes y
oyentes competentes.de igual manera, la escuela debe indagar acerca de la
enseñanza de la lengua. La segunda lengua no puede enseñarse acerca de los saberes
(lingüísticos psicolingüísticos,
sociolingüísticos y didácticos) que debe
poseer el docente para el desempeño de
sus tareas; de no poseerlos, debe elaborar y ejecutar un plan de formación docente
de acuerdo con las necesidades que presente. Toda lengua posee variedades de
usos y estas deben ser a partir de la escritura para luego llegar a la conversación;
las lenguas son orales, y se aprenden y deben de enseñarse. Por esa razón, no
se debe partir de la enseñanza de lo formal y de lo escrito, para luego llegar
a usarla en situaciones comunicativas. Para entender y hacerse entender a los demás.
La
lengua es un conjunto de conocimientos lingüísticos y de habilidades
comunicativas que se van adquiriendo a lo largo del proceso de socialización de
las personas (dentro y fuera de la escuela). Integra tanto conocimientos lingüísticos
como habilidades y saberes estratégicos, sociolingüísticos como habilidades y
saberes estratégicos, sociolingüísticos y textuales. Sin cuyo dominio no es
posible un uso correcto, adecuado, coherente y eficaz de la lengua. Porque, al
aprender hablar una lengua, no solo aprendemos a utilizar la gramática de esa lengua, sino también el modo más
adecuado de usarla según las características de la situación de comunicación.
Según
los fines comunicativos (informar, convencer, describir, narrar, argumentar). Según
el tono (formal o informal) de la interacción, según el canal (oral, escrito), según
el tipo de texto (conversación espontanea, entrevista, exposición, narración, descripción,
argumentación.), etc.
Dicho
de otra manera al aprender a usar una lengua nos solo aprendemos a construir
frases gramaticales correctas sino también a saber que decir, a quien, cuando y
como decirlo y que y cuando callar.
La
competencia comunicativa es entendida como el conjunto de procesos y
conocimientos que el hablante/escritor debe utilizar para producir o comprender
distintos tipos de discursos, adecuados a la situación y al contexto de comunicación
y al grado de formalización requerido. En otras palabras, la competencia
comunicativa puede ser concebida como el dominio y la posesión de los
procedimientos, normas y estrategias que hacen posible la emisión de enunciados
adecuados a las intenciones y situaciones de comunicación que los individuos
comparten en contextos diversos. Se debe tomar, por lo tanto, como punto de
partida el conocimiento y uso que el niño hace de su lengua materna, es decir,
su competencia comunicativa.